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Hechos 9, segunda parte

 

Queridos jóvenes y amigos,

 

Hace tres semanas ya estudiamos algo de la conversión de Saulo.  La semana pasada nos levantamos temprano para hacer visita a los santos en Mexico, al sur de Mexicali, un lugar de campo.  He adjuntado foto a este correo para ustedes que quieren bajar el archivo para ver algunos niños que estaban, uno quien es la hija de Juan Mora que algunos de ustedes conocen.

 

Hay que notar de Galatas 1:15 que hay espacio de tres años entre el verso 25 y 26 de nuestro capitulo 9 de Hechos “Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre, ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco. Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días.”  Parece que en estos tres años el Señor tenia mucho que enseñar a Saulo.  Lo que el había aprendido en el judaísmo no iba a ayudarle en su predicación.  El tenia que desaprender muchas cosas, como el mismo dijo en Filipenses 3:7 “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.”  Algunos creen que para enseñar la palabra, el Cristiano debe de irse a un seminario para estudiar como alumno.  Pero yo creo que el lugar donde aprendió Saulo era a los pies de Jesucristo, el lugar donde aprendió también Maria.

 

En este capitulo vemos otra vez a Bernabé, quien nos fue introducido en el capitulo 4 como hombre generoso y sincero.  Otra vez vemos su carácter tan bonito, bondadoso y tierno, introduciéndole Saulo a los santos en Jerusalén que obviamente tenían miedo de este hombre, que aunque había desaparecido por tres años, le recordaban como injuriador de los santos.  ¡Ojala que el Señor nos otorgué mas personas como Bernabé, y que nosotros imitamos su buen ejemplo!

 

Vemos algo maravilloso en la curación del Eneas “Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor.”  Pienso yo que hay lugares en sur América donde todos o casi todos en un pueblo han sido convertidos al Señor, pero es bastante raro en nuestro día de hoy.  Como nos enseña el Señor Jesús en Mateo 7 “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”  Pero en estos días de Hechos la obra del Espíritu Santo era muy fuerte.

 

En el fin de capitulo vemos algo no muy común aun en los Hechos que un milagro era a favor de una creyente, porque las señas eran para testimonio a los inconversos.  Y cierto es que este milagro también era usado por el Espíritu para salvación de muchos como vemos en verso 42 “Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor.”  Pero yo creo que más bien el milagro aquí nos muestra la bondad y benignidad de nuestro Dios.  La hermana Tabita, o Dorcas abundaba en buenas obras y los santos sentían profundamente su perdida.  Como el Señor levantó de los muertos el hijo de la viuda en Lucas 7 por plena compasión, así que el Señor dio potestad a Pedro para levantar esta hermana, que los santos necesitaban tanto.   ¿No vemos esta bondad del Señor muchas veces hoy en día, aunque no sea de carácter de milagro?  Como nos dice en Lamentaciones 3:22-23 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”

 

Su hermano solo por gracia, Felipe Fournier