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Hechos 15: Uno pensamientos

 

Queridos jóvenes y oyentes,

 

El capitulo quince de Hechos tiene mucha instrucción en cuanto a la orden en la asamblea referente a levadura en doctrina.  Pero de eso no pienso hablar.  Yo estaba pensando sobre lo que vemos en el fin del capitulo, donde Pablo y Bernabé quisieron irse juntos a visitar sus hermanos recién convertidos, y “Bernabé quería que llevasen consigo a Juan.”  En los capítulos 13 y 14, hemos leído del viaje de estos dos hermanos, Pablo y Bernabé.  Ellos habían sido muy amigos y co-labradores en la obra del Señor.   Era Bernabé que había introducido a Pablo (entonces Saulo) a los hermanos en Jerusalén, cuando le tenían miedo.  Después, en Antioquia, cuando varios Gentiles creyeron en el Señor, Bernabé los había instruido y animado, porque “era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo, y de fe.”   Pero, sintiendo la necesidad de alguien que tenia don de maestro, había ido en busca de Pablo, y ambos estaban un año en aquella ciudad, con mucha bendición.  Después, los dos salieron por orden del Espíritu Santo y con mucho éxito predicaron la palabra.  Pasaron por persecución de los judíos y tentación de los gentiles (que trataron hacerles dioses) juntos.  Que triste, entonces, ver las palabras en el verso 39 de nuestro capitulo “y hubo tal desacuerdo entre ellos...”

 

            Hasta la semana pasada siempre había pensado que era Pablo quien tuvo razón en este discuto.  Pero, se me ocurrió la semana pasada, leyendo este capitulo con los jóvenes en mi clase de la escuela dominical en Hemet este pensamiento: ¿Realmente importaba quien tenía razón?  Pablo quizás podía ver la situación mejor que Bernabé, pues Juan era sobrino de Bernabé, y siempre nos sale difícil entender bien cuando las cosas tienen que ver con miembros de nuestra propia familia.  Pero, no hubiera sido mucho mejor que los dos obreros, que se amaron mucho, se hubieron humillado juntos delante del Señor, pidiendo su voluntad en la pregunta?  Después de todo, ¿no hubiera sido mejor que uno de los dos su humille, en vez de cada uno insistir en su punto de vista?  Claro que el Señor no se frustró en su voluntad de que el evangelio sea predicado.  Pablo y Silas fueron juntos, con mucha bendición.  Vemos después que Pablo hablo de Bernabé con palabras de cariño en 1 Corintios 9:6.  Y también de Juan Marcos en 2 Timoteo 4:11 “Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.” 

 

Pero, que perdida para estos dos hermanos, en este viaje!  Por el momento, habían perdido el gran privilegio de servir al Señor juntos.  Así que, jóvenes y amigos, que tengamos cuidado de nuestras palabras, de estar en desacuerdo e insistir en nuestra propia punto de vista en puntos de poca importancia.  Puede costarnos bien caro, con nada de ganancia.   Cuan buenas son las exhortaciones de Colosenses 3:12-13 “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, si alguno tuviere queja contra otro.  De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”

 

Su hermano por gracia, Felipe Fournier