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Pedro y el monte de Transfiguración

 

Léase por favor Mateo 17:1-9, Marcos 9:1-10, Lucas 9:27-36

 

Queridos jóvenes y amigos,

 

Notamos que el Espíritu de Dios vio bien decirnos de esta historia tan bonito en los tres evangelios Mateo, Marcos, y Lucas.  Para aprender toda la historia, es necesario leer los tres.  También es interesante notar que la historia no se encuentra en el evangelio de Juan, que tiene su carácter muy distinta de anticipar la iglesia o sea, la asamblea aquí en el día de gracia.  La Transfiguración era una anticipación del reino, Cristo como rey, que todavía espera para el arrebatamiento de la iglesia y el juicio sobre este mundo en la gran tribulación.  El reino de Dios tiene su aspecto y carácter moral para el día de hoy, seguramente, pero esto es materia para otro estudio.

 

Se nota en Mateo y Marcos dice “Después de seis días.”  Después de seis días es el séptimo día, y notamos en nuestro estudio de las fiestas de Jehová que el séptimo día, o sea el sábado, habla del milenio, o sea el reino.  Si usted quiere saber porque en Lucas tenemos las palabras “como ocho días después”, yo tengo que confesar que no se porque.  Pero si estoy seguro que hay un porque y a lo mejor tiene algo que ver con el carácter del evangelio de Lucas.  Voy a esperar que algún hermano mas dotado que yo me dijera porque es así.

 

¿No es una maravilla que estas cosas pasaron seis días después que Pedro dijo estas palabras de las cuales comentamos la semana pasada?   Se equivocó en gran manera Pedro, pero de todos modos el Señor le perdonó y le dio este privilegio de ser testigo de la gloria de Cristo.  Temo que nosotros somos mucha más lentos para perdonar unas palabras dichas en ignorancia.

 

¿Se nota quienes eran los dos representados en el reino?  Era Moises y Elías, que nos habla de la ley y los profetas.  Pero también nos habla de santos del antiguo y nuevo testamento en este sentido; Moises murió y fue sepultado por Jehová, pero aquí lo vemos resucitado.  Elías, nunca murió sino fue arrebatado sin morir.  Así que nosotros no esperamos la muerte, sino esperamos ser arrebatados como Elías fue.

 

¿Y de que hablaron los tres en el monte?  “Hablaban de su salida, la cual había de cumplir en Jerusalén.”  ¡El tema de la gloria es la muerte del Señor Jesús!  ¿Y no conviene a nosotros que lo recordamos en su muerte ahora, siendo que el así nos pidió?  No creo que sea accidente que leemos en el evangelio de Lucas “Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él.”  ¿No tenemos que confesar que muchas veces es así con nosotros?  Por un sueño espiritual muchas veces somos inconcientes de sus sufrimientos y su gloria.  Eran los mismos tres discípulos que también durmieron en el jardín de Gethsemaní. 

Vemos desgraciadamente que nuestro amigo Pedro se encuentra aquí otra vez hablando fuera de su deber “Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados.”  Pedro en verdad estaba poniendo el Señor Jesús sobre el mismo nivel que Moises y Elías, y Dios no quiso.  “Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oíd.  Y luego, como miraron, no vieron más á nadie consigo, sino á Jesús solo.”  Podemos decir que no somos tan diferentes que Pedro, y poniendo la mira en otros menos el Señor Jesús, decimos y hacemos cosas que no debemos.  ¡Que bueno que el Espíritu obra en nuestras vidas para que veamos a nadie menos solo Jesús!

Su hermano solo por gracia, Felipe Fournier