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David, comiendo de los panes

 

Léase por favor, 1 Samuel 21

 

Queridos jóvenes y amigos,

 

Vemos en este capitulo la misericordia de Dios con su siervo David, aunque no podemos aprobar las mentiras que David echó aquí.  Hay algo aquí que no se nota en la tradición Reina Valera, pero nos dice que el sacerdote Ahimelech sorprendió (mejor traducido “tembló”) cuando llegó David.  Me hace pensar de Proverbios 16:12 “Abominación es á los reyes hacer impiedad: Porque con justicia será afirmado el trono.”  Ahimelech tembló porque Saúl no cumplía aquel versículo, y los moradores de la tierra sintieron los resultados de su impiedad.  Y así es en el mundo; aunque a nosotros no nos toca meternos en la política, es cierto que  damos gracias cuando el Señor nos otorga la bondad, en cualquier país donde nos encontramos, de un rey, o sea un presidente que reina en el temor de Dios.  En el caso de Israel bajo Saúl, el pueblo temía los caprichos del rey mal humorado y violento.  Por eso, me parece que Ahimelech temió la venida de David.

El mismo Señor Jesús refirió a este capitulo cuando los fariseos le acusaban de quebrar el día de sábado Marcos 2:25  “Y él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que con él estaban: Cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathar (otro nombre de Ahimelech) sumo pontífice, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino á los sacerdotes, y aun dió á los que con él estaban?”  Este dicho es una condenación a los que quieren seguir reglas y mandamientos.  ¿Era de Dios mantener la regla acerca de los panes de proposición, y dejar ir hambriento su rey ungido?  Seguro que no era, porque de otro modo el Señor Jesús no hubiera usado este ejemplo.  Además el Señor estaba mostrando que el cristianismo era una cosa nueva, sobre el cual el sábado no tenía ya señorío.  “También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado.”  El hombre en su legalismo corrompe toda cosa de Dios.  Tengo un trabajador, empleado, que verdaderamente es creyente, pero sufre por ser adventista del séptimo día, y las enseñanzas de legalismo no le dejan en verdad gloriar en la salvación completa del Señor Jesús.  Evitamos, hermanos, toda clase de legalismo porque es dañosa a la verdad que somos totalmente dependientes en la pura gracia de Dios.

Lo que sigue en este capitulo no es para mostrar fe en el hombre David.  ¿Cómo pensaba David refugiarse con los enemigos de Israel y de Dios, los filisteos?  Vemos aquí una escena vergonzosa.  “Y los siervos de Achîs le dijeron: ¿No es éste David, el rey de la tierra? ¿no es éste á quien cantaban en corros, diciendo: Hirió Saúl sus miles, Y David sus diez miles?  Y David puso en su corazón estas palabras, y tuvo gran temor de Achîs rey de Gath.  Y mudó su habla delante de ellos, y fingióse loco entre sus manos, y escribía en las portadas de las puertas, dejando correr su saliva por su barba.”  Según lo que he leído, era una cortesía en aquellos tiempos dejar ir a un loco, aunque fuera enemigo, y por eso dejaron ir a David.  Pero, ¡que vergüenza para David tomar estos remedios para hacer su fuga!  A pesar de esto, para mi es una maravilla leer el Salmo 34, que David escribió inmediatamente después de este acontecimiento; “Bendeciré  á Jehová en todo tiempo; Su alabanza será siempre en mi boca.”  Recomiendo que lean todo el salmo, pues esta llena de alabanza a Jehová.  Me parece que a veces así es; en nuestras horas más terribles, no damos cuenta en verdad de la gracia de Dios, que nos sostiene a pesar de lo que somos de naturaleza.

Así que, siguiendo en nuestro estudio de David, vemos sus flaquezas y caídas.  Era prototipo de Cristo, pero si queremos ver la perfección, solo vamos a verlo en la persona de nuestro Señor Jesucristo.

Estoy poniendo estos estudios en mi páquina web http://philsautoteacher.tripod.com/id16.html al fondo de la páquina.  También puse una foto del niño de Rafael y Sol Gonzáles de México, que nació temprano, pero gracias al Señor va aumentando de peso y comiendo bien.

Su hermano en Cristo, Felipe Fournier