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Dispensaciones: El Reino, Jesucristo reina en justicia

 

Léase por favor Números 24, Isaías 11 y 12

 

Queridos jóvenes y amigos,

 

La semana pasada estaba conversando con un hermano del Perú, y me dijo que es posible que el gobierno del Perú suelte Abimael Guzmán, quien era el líder del Sendero Luminoso. El Sendero Luminoso es un grupo de terroristas que mataron más que 30,000 peruanos entre 1980 y 1992 en su intento de derrumbar el gobierno civil del Perú.  Me sentí mal y bien frustrado cuando me dijo que se dice que no hay pruebas suficientes que el mismo mató a tanta gente.  (Me acuerdo de cuando fui a Perú por la primera vez en 1990, los hermanos me dijeron que no debería ir al centro de Perú, porque el Sendero tenía costumbre de secuestrar y matar a los extranjeros.)  Esta semana pasada, oyendo de esto, me sentí enojado, pensando de las injusticias en este mundo y doliendo por mis hermanos peruanos, pero después de calmarme, pensé de un Rey que va a reinar por medio de una justicia perfecta, nuestro Señor Jesucristo.

En el antiguo testamento leemos del Reino en muchos lugares, pero yo he escogido tres escrituras donde sugiero que ustedes lean, acerca de este evento tan maravilloso, sin comparación en toda la historia del hombre.  Es cierto que nosotros como creyentes en Cristo esperamos la venida del Señor Jesús para arrebatarnos de este mundo de maldad, y estaremos para siempre jamás en el cielo, la casa del Padre.  Pero también nosotros como creyentes anhelamos el día de exaltación del Señor Jesús como Rey, como nos dice en 2 Timoteo 4:8 “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida.”  Su venida en este versículo no es el arrebatamiento, sino su venida al fin de los siete años de tribulación, cuando el vendrá para ejecutar justicia y librar a su pueblo Israel.  Pero nosotros como creyentes debemos amar el día de su venida, es decir el día de exaltación de nuestro Señor Jesús.  Hace dos mil años le coronaron con corona de espinas, y dijeron “no queremos que este reine sobre nosotros.”  Y desde aquel entonces, el Señor Jesús ha sido el rey rechazado.  ¿No anhelamos nosotros aquel día, cuando se doblará toda rodilla a aquel hombre?  No es nada semejante a lo que enseñan los falsos que se dicen “Testigos de Jehová”.  Ellos enseñan que nosotros tendremos una herencia terrenal y muchos otros errores.  Pero si nos interesa la gloria y honra de nuestro Señor Jesucristo.

Uno de los lugares donde he sugerido que ustedes lean esta en Números 24.  En esta porción de escritura, vemos profecías maravillosas que fueron dichos por un profeta falso, Balaam.  Seria bueno leer toda esta historia, tan rara y tan interesante, empezando en el capitulo 22 de Números, como Jehová usó tal hombre como Balaam, para profetizar de la bendición que iba a venir en el futuro para la nación de Israel por medio de su Rey, quien nosotros conocemos hoy día como nuestro salvador.  Les cito del capitulo 24 “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, Tus habitaciones, oh Israel! Como arroyos están extendidas, como huertos junto al río, como lináloes plantados por Jehová, como cedros junto á las aguas. De sus manos destilarán aguas, y su simiente será en muchas aguas: Y ensalzarse ha su rey más que Agag, y su reino será ensalzado. Dios lo sacó de Egipto; tiene fuerzas como de unicornio: Comerá á las gentes sus enemigas, y desmenuzará sus huesos, y asaeteará con sus saetas. Se encorvará para echarse como león, y como leona; ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, y malditos los que te maldijeren.”

Continuaremos, Dios mediante, la semana que viene meditando del reino venidero.  Hoy en día, estando en la dispensación de Gracia,  mirando las injusticias alrededor, podemos estar tranquilos, sabiendo que no debemos esperar cosas mejores del mundo que rechazó a su Rey, el Señor Jesús.  También sabemos que Dios se de cuenta de la injusticia, y algún día todo va a ser rectificada. 

Su hermano solo por gracia, Felipe Fournier