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David llevando el arca a Jerusalén

 

Léase por favor 2 Samuel 6

 

Disculpen la demora de dos semanas sin estudio, pues estaba de viaje.  Tenemos aquí en nuestro capitulo algo muy interesante e instructiva en cuanto a la obediencia a la palabra de Dios.  David amaba a Jehová con todo su corazón.  El arca había sido llevado cautivo hace tantos años y quedó cinco meses con los Filisteos (léase la historia interesante en 1 Samuel 5-6).  Los Filisteos sufrieron bastante por su audacia en tratar el arca del Dios viviente como su fuera objeto de un dios falso de ellos y por fin devolvieron el arca a Israel.  Pero David quería que el arca estuviera otra vez en su lugar de honor en el tabernáculo.  Era bueno su deseo, hecho de un corazón sincero.  Pero la manera que usaron para traer el arca era en contra de la palabra de Dios.  Pusieron el arca sobre “un carro nuevo” como habían hecho los Filisteos ignorantes.  El resultado fue la muerte de un joven Uzza que arriaba los bueyes, cuando ellos sacudieron el arca.  David se puso triste por eso, y abandonó por tres meses su idea de traer el arca a Jerusalén.

 

¿Qué lección puede haber por nosotros en esto?  Creo que nos hace pensar de la importancia de aferrarnos con la verdad que leemos en la palabra de Dios.  Las instrucciones para llevar el arca se encuentra en Deuteronomio 10 “En aquel tiempo apartó Jehová la tribu de Leví, para que llevase el arca del pacto de Jehová.”  ¿Qué tenia de malo lo que hizo David, poniendo el arca sobre un carro nuevo?  ¿No había sinceridad de corazón con David?  Claro que si, pero no había obediencia.  Les voy a poner un ejemplo con esperanza de no ofender a nadie de mis oyentes.  Tengo un amigo Cristiano que también es mecánico como yo.  Me platicó un día muy animado de que su hijo iba a participar en una “iglesia de niños” que estaban haciendo dentro de su congregación.  Me contó que se interesaron en eso después de oír de otra iglesia que lo estaba haciendo, y enviaron uno de sus miembros allá para observar la forma, para que ellos la pudieran imitar.  Bueno, yo le escuché callado pero en mi corazón pensé, ¿Por qué no fueron a la palabra de Dios, la Biblia, si querían saber algo de esto?  La respuesta es obvia, pues allí no iba a encontrar semejante patrón. 

 

Hay muchos que son creyentes de verdad, como mi amigo, con mucho entusiasmo y deseo de agradar al Señor y alabarlo en sus vidas.  Pero en cuanto a la obediencia a la Biblia, no ven la necesidad, pensando que basta la sinceridad de deseo.  Creo que vemos en la historia de David una prueba, que si importa la obediencia también.  David aprendió su lección, y escuchó como Jehová había bendecido la casa de Obed-edom.  Hizo la pregunta importante “¿Cómo ha de venir á mí el arca de Jehová?”  La siguiente vez, lo hizo conforme a la palabra de Dios.  “Y como los que llevaban el arca de Dios habían andado seis pasos, sacrificaban un buey y un carnero grueso.”  Ya sobre los hombros de los sacerdotes, se podía llevar el arca con alabanza y alegría, sin miedo.

Ojala que no ofendo a ninguno por decir estas palabras, pero vemos en todos lados unos que aman a Cristo, y quieren adorarle de su forma, pero no prestan atención a lo que dice en la Biblia.  No toca a nosotros condenarles, como dijo Jesús a sus discípulos cuando se molestaron con aquellos que echaron demonios en el nombre de Jesús, sin seguirle “Jesús le dijo: No se lo prohibáis; porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.” Lucas 9:50.  Pero, debemos reconocer que el adorar en Espíritu y en verdad quiere decir que nuestra adoración sea conforme a la palabra de Dios, no simplemente lo que agrada a nosotros.  Y espero que sea claro también, que hablo de las instrucciones de la palabra que tocan a nosotros, ciudadanos celestiales en el día de gracia, no terrenales como David, quien danzaba con música delante de Jehová.  Las instrucciones por nosotros en cuanto a la adoración se encuentran en el nuevo testamento, mayormente en Hechos hasta Apocalipsis. 

Una cosita mas que vemos en este capitulo; la esposa de David, “Michâl hija de Saúl miró desde una ventana, y vió al rey David que saltaba con toda su fuerza delante de Jehová: y menosprecióle en su corazón.”  Puede haber los que nos quieren desanimar y estorbar en la senda, incluso los de la misma familia, y sin duda las palabras de su esposa le hirió profundamente a David.  Pero no cambio de parecer, y yo se que algunos de ustedes también así sufren de miembros de sus familias que no están de acuerdo que sigan a Cristo.  Pero, no se desanime.  ¡Vale la pena seguirle a el, a pesar del oprobio!

Su hermano solo por gracia, Felipe Fournier