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Algo más de ministerio libre en la conferencia en Burbank

 

Queridos jóvenes y amigos,

 

Era mi intención esta semana volver al estudio de la vida de David, que casi hemos terminado, pero estando en Bogota, Colombia, tuve oportunidad de conversar con los jóvenes sobre otro tema que nos fue dado por otro hermano en el ministerio libre en la conferencia en Burbank.  Pienso que vale la pena desviar una semana más de nuestro estudio de David para hablar del sujeto de “eunucos” en la escritura, hablado por el hermano George Cook.

Primero, en Isaías 39, leemos algo muy triste.  El rey Ezechîas había sido rey fiel, y vale la pena leer su historia en estos capítulos de Isaías 36-39.  En breve, Ezechîas había caído enfermo y le fue informado por el profeta Isaías que iba a morir.   No quiso morir, y por eso lloró y pidió a Jehová que le diera más años de vida.  Jehová escuchó y contestó su oración, y extendió su vida.  Pero después, la soberbia entró y Ezechîas dio hospedaje a los enemigos de Israel, es decir, a los mensajeros de Babilonia.   Isaías vino con mensaje muy solemne “He aquí, vienen días en que será llevado á Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy: ninguna cosa quedará, dice Jehová.  De tus hijos que hubieren salido de ti, y que engendraste, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia.”  Nosotros quizás pensáramos que Ezechîas estaría bien espantado de escuchar tales palabras, pues antes él había dicho “El padre hará notoria tu verdad á los hijos.”  Pero no, parece que no; dijo Ezechîas “La palabra de Jehová que has hablado, es buena. Y añadió: A lo menos, haya paz y verdad en mis días.”

Yo he escrito aquí en estos estudios antes de mi cuñada, la hermana de mi esposa, que abandonó toda la enseñanza de su juventud para casarse con un inconverso.  En breve, este año un hermano, amigo de la familia de mi esposa desde hace muchos años, vino a la asamblea de Hemet por visita e invitó mis sobrinos para escuchar el evangelio.  El joven no aceptó pero la muchacha si.  Vino y escuchó una palabra muy fiel, pero muy simple del evangelio de la gracia de Jesucristo.  Después, tomando café con mi esposa, confesó la señorita que NUNCA había escuchado esta predicación antes.  ¡Ni siquiera su mama le había contado la hermosa historia del evangelio!  ¿Se da cuenta, mi querido lector, o varón o mujer, de lo que puede pasar en la vida de un creyente que arriesga tomar este paso, de casarse con inconverso?  Es espantoso imaginar de llegar a este extremo el no interesarse en la salvación de los propios hijos, pero aparentemente también Ezechîas había llegado a este punto.

Pero la historia no termina allá, ¡gracias al Señor!  Se lee en Isaías 56 algo muy hermoso “Y el hijo del extranjero, allegado á Jehová, no hable diciendo: Apartaráme totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco.”  Recomiendo que leen algo mas del capitulo pues es muy animoso, pero el hermano George Cook nos dijo que es la obra del enemigo hacer a todo creyente “eunuco”.  El eunuco no puede tener hijos y así en figura, Satanás no quiere que el creyente tenga cualquier fruto para Dios en su vida.  Y justo aquí en el mismo libro de Isaías donde fue advertido a Ezechîas que sus hijos iban a ser eunucos en Babilonia, aprendemos que el eunuco no tiene que decir “yo soy un árbol seco.”  Y si vamos al libro de Daniel, leemos de cuatro eunucos que propusieron en sus corazones “no contaminarse en la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber.”  ¿Y que era el resultado?  ¿Produjeron fruto para Jehová estos cuatro jóvenes, hechos eunucos exactamente como había profetizado Isaías?  Claro que si, su vidas eran ejemplares como testigos y siervos de Jehová, bajo circunstancias difíciles.

Para no ser muy largo, solo quiero referir a otro eunuco en el nuevo testamento, el Etiope que iba regresando a su casa, leyendo Isaías 53.  ¿Creen ustedes que después de conocer a Jesús por boca de Felipe, este eunuco siguió leyendo el libro hasta llegar al capitulo 56?  Yo pienso que si, y seguro que era un animo muy grande para el, yendo a tierra donde no conocieron a Jehová de Israel ni tampoco a Jesucristo, hijo de Dios.  Yo pienso que este eunuco llegó a llevar mucho fruto para el Señor.

Una cosita mas que arriesgo mencionar, siendo yo gringo sin las dificultades económicas que tienen muchos de mis hermanos en Latín América.  Hablando en forma natural, el ser eunuco es contra la naturaleza.  Leemos en Salmos 68:6 “El Dios que hace habitar en familia los solos.”  He visto en Latín América que hay muchos solteros y solteras en las asambleas.  Quizás sea por miedo de la situación económica, que causa dificultades de sostener una familia.  Es muy cierto que uno tiene que considerar la necesidad de proveer para la familia.  También es cierto que “hay eunucos que se hicieron á sí mismos eunucos por causa del reino de los cielos” Mateo 19:12.  Pero, el mismo Señor dijo después “el que pueda ser capaz de eso, séalo”, dándonos de entender que la mayoría no son capaces para una vida soltera.  Si pueden aguantar una amonestación de un hermano extranjero, pero no sin cierto entendimiento de los problemas que hay, sugiero a ustedes jóvenes varones, que toca a ustedes tomar el iniciativo.   Seguro que se necesita más fe que lo que nosotros acá tenemos que ejercitar, pero hay la promesa de Dios “yo honraré á los que me honran.” 1 Samuel 2:30

He puesto fotos del viaje a Colombia en la páquina web http://philsautoteacher.tripod.com/id31.html

Con mucho afecto en Cristo, su hermano solo por gracia, Felipe Fournier