Make your own free website on Tripod.com

Dispensaciones: Israel bajo ambos ley y Gracia

 

Léase Éxodo 33

 

Queridos jóvenes y amigos,

 

Hemos visto el fracaso total del hombre bajo la ley.  Vemos en este capitulo que Dios tuvo que añadir otro principio para salvar el hombre de destrucción total.  “Tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.” Verso 19.  Es en este lugar se encontraron los Israelitas de aquí para adelante hasta que llegaron al día de gracia, porque en verdad, el hombre no puede permanecer delante de Dios de otro modo.  Pero aquí no se ve ya la pura gracia.  Dios dijo a Moisés “No podrás ver mi rostro: porque no me verá hombre, y vivirá.”  Pero a nosotros en el día de gracia, vemos otra cosa; “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” 2 Corintios 4:6.  ¡Oh, que triste es ver tantos creyentes en Cristo que prefieren las reglas de ley, en vez de gozar de la pura gracia de Dios manifestado en Cristo!  Moisés en nuestro capitulo quiso ver la gloria de Dios.  Pero bajo la ley, no fue posible, y nosotros, si queremos regresar a la ley, o sea, obediencia a una lista de reglas, cualquiera que sea, vamos a sentir este mismo aislamiento. 

 

Como vemos arriba, la ley siempre pone distancia entre el hombre y Dios porque el hombre es pecaminoso.  Pero Moisés, entendiendo bien que todo había cambiado, hizo una cosa notaria; “Y Moisés tomó el tabernáculo, y extendiólo fuera del campo, lejos del campo, y llamólo el Tabernáculo del Testimonio.”  Moisés entendió que ya no hubo la misma cercanía a la presencia de Dios como antes para toda la congregación.  Pero bajo el nuevo principio de que Dios había puesto, la mezcla de gracia con ley, Moisés supo que puede haber cercanía para aquellos que quisieron acercar.  Así leemos estas palabras benditas “cualquiera que requería á Jehová, salía al tabernáculo del testimonio, que estaba fuera del campo.”  Algunos no tuvieron el interés, o quizás la energía, para salir fuera del campamento.  Levantábase todo el pueblo, cada uno á la puerta de su tienda y adoraba.”

 

¿Qué instrucción tiene para nosotros todo esto?  Vamos a Hebreos 13 y leemos estas palabras de animo “Salgamos pues á él fuera del real, llevando su vituperio.”  ¿Por qué era necesario salir del campamento?  ¿No adoraban muchos desde las puertas de sus tiendas?  Seguro que si, y pienso que esta adoración era aceptable a Jehová.  Pero ¿no se ve muy importante la amonestación de Hebreos de salir a El?  Los fieles en Israel que buscaron la presencia de Jehová, no podían quedar dentro del campamento.  Era necesario salir al tabernáculo, lejos del campamento.  Para que no estemos inciertos de que consiste en campamento, lo vamos a decir bien clara.  El campamento es todo que retiene las huellas de judaísmo en su modo de congregar y adorar.  Instrumentos de música, ropas especiales, templos magníficos, una línea sacerdotal o aun pastoral oficial, todos estos son huellas del judaísmo.  Si queremos gozar de la presencia del Señor Jesucristo, como tenemos en Mateo 18:20, “allí estoy en medio de ellos”, entonces tenemos que salir del campamento.  Eso no es para condenar a muchos creyentes que permanecen en el campamento, adorando “en las puertas de sus tiendas” como la mayoría de los Israelitas, sino para animar a los que quieren el lugar de cercanía que es disponible a todo creyente. 

 

“Llevando su vituperio.”  ¿Qué es esto?  Los que han salido saben que es.  Pero por la gracia de Dios creemos que vale la pena sufrir el vituperio y honrar a Cristo.  ¡Que el Señor nos de a cada uno mas deseo para la presencia de Cristo, aunque nos cueste algo!

 

Su hermano solo por gracia, Felipe Fournier